En estufas a gas, cualquier trabajo empieza por descartar fugas antes de tocar nada más. En estufas eléctricas o de inducción, el diagnóstico se concentra en las resistencias y el control electrónico.
Por qué falla una estufa
Los quemadores no encienden. En equipos con encendido piezoeléctrico, suele ser la bujía de encendido sucia o dañada. En encendido electrónico, puede ser el módulo de encendido o el cableado. También puede deberse a inyectores obstruidos que no dejan pasar suficiente gas.
La llama es irregular, muy baja o amarilla. Generalmente indica inyectores parcialmente obstruidos o una mala regulación de la válvula de gas para el tipo de gas de la vivienda (natural o propano).
Hay olor a gas. Puede ser una válvula que no cierra completamente, una manguera o conexión con fuga, o un quemador mal asentado. Este tipo de falla se revisa con prioridad por seguridad.
El horno no mantiene la temperatura. En hornos a gas, suele ser el termostato de horno o el piloto. En hornos eléctricos, la resistencia superior o inferior puede estar dañada.
No enciende (eléctricas o de inducción). Puede ser el módulo de control, el panel táctil, o alguna de las resistencias o bobinas de inducción.
Cómo diagnosticamos
En equipos a gas, primero verificamos que no haya fuga con las herramientas adecuadas. Luego revisamos inyectores, válvulas, sistema de encendido y regulación de llama por quemador. En equipos eléctricos o de inducción, probamos cada resistencia o zona de cocción por separado y revisamos el módulo de control.
Qué atendemos
Estufas a gas, estufas eléctricas, estufas de inducción, y hornos y equipos relacionados, de distintas marcas.